Un papa humilde y muy cercano a los pobres
El nuevo papa, que tiene actualmente 77 años, es original de Buenos Aires; sus padres eran un matrimonio italiano emigrante, formado por Mario, empleado ferroviario, y Regina Sívori, ama de casa. Él es uno de los cinco hijos del matrimonio.
Iba para técnico químico, pero al poco de diplomarse entró en el seminario de Villa Devoto. El 11 de marzo de 1958 pasó al noviciado de la Compañía de Jesús. Fue profesor de Literatura en varios colegios mientras estudiaba teología, y el 13 de diciembre de 1969 fue ordenado sacerdote.
Dentro de la Compañía de Jesús ha sido provincial de la Argentina, además de Rector del Colegio Máximo de San Miguel y de sus Facultades de Filosofía y Teología.
El Papa Juan Pablo II le hizo obispo auxiliar de Buenos Aires en 1992, y arzobispo coadjutor en 1997. Al año siguiente, al asumir el gobierno de esta diócesis, se convirtió en el primer jesuita que llegó a ser primado de la Argentina.
El mismo papa le hizo cardenal en 2001. En la Santa Sede, forma parte de la Congregación para el Culto Divino y la disciplina de los Sacramentos, la Congregación para el Clero, la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica. También forma parte del Consejo Pontificio para la Familia y de la Comisión para América Latina (CAL).
Durante su ministerio como arzobispo de Buenos Aires y Primado de Argentina, el cardenal ha sido a menudo la voz de la Iglesia en este país, en defensa de la vida y la familia, en cuestiones sociales, y en este último periodo ha llevado a cabo una intensa labor para la nueva evangelización y para implementar las directrices para el Año de la Fe.
Un hombre muy espiritual y cercano, muy querido en su país. Ha hablado a los argentinos de “no acostumbrarse a la pobreza”, y a “salir a la calle” en defensa de la familia. En septiembre del año pasado, reñía a los sacerdotes que se niegan a bautizar a los hijos de madres solteras, llamándoles “los hipócritas de hoy que clericalizaron a la Iglesia. Los que apartan al pueblo de Dios de la salvación”. Un pastor valiente y grande de ánimo, con especial sensibilidad también hacia el pueblo judío y los cristianos de Oriente Medio.