500 niños visitan el Vaticano en el “Tren de los Niños”El papa Francisco acogió este sábado 28 de mayo a un grupo de 500 pequeños entre italianos y algunos inmigrantes que llegaron hasta el Vaticano desde la región italiana del sur, Calabria (tierra de frontera y acogida para los refugiados que llegan a Italia) en el “Tren de los Niños”, iniciativa promovida por el Consejo Pontificio para la Cultura (PCC) del Vaticano.
En aula Nervi, a los niños, sus padres y acompañantes, el Obispo de Roma les mostró el chaleco salvavidas de una niña siria de seis años muerta mientras intentaba llegar junto a su familia a las costas de Lesbos. Asimismo, les mostró los dibujos de los niños del campamento de refugiados.
Francisco recordó que el chaleco le fue regalado este miércoles por Óscar Camps, director de la asociación española Open Arms, que se lo entregó entre lágrimas, mientras le contaba que no logró salvar esa inocente vida.
En su diálogo con los niños, les dijo que ni siquiera se conocía el nombre de la niña siria ahogada, pero les invitó a pensar en ella con el nombre que “quieran en su corazón”.
En el marco de la cuarta edición organizada por el Atrio de los gentiles del PCC, el evento cumplió el momento más esperado por los pequeños: el saludo e intercambio personal, a medio día, con el Pontífice.
El objetivo del PPC ha sido dar visibilidad y brindar solidaridad a los pequeños que han tenido que abandonar sus países de origen debido a la violencia, la persecución o la guerra.
Asimismo, delante de los niños y el Obispo de Roma, los organizadores soltaron cientos de globos blancos que volaron al cielo en honor de los chicos que murieron durante la travesía antes de tocar las costas italianas.
El tema de este año ha sido “llevados por las olas”. Se trata de ilustrar lo que pasa a miles de infantes, como el niño sirio que ha tenido que abandonar su país hundido por la guerra y que ahora sueña con jugar fútbol en Italia.
Existen luego otras historias como la del muchacho de Nigeria que perdió a mamá y papá en el viaje en el Mediterráneo; ahora se encuentra en una comunidad de menores extranjeros y espera ser adoptado por una familia.
“Buenos días, Papa… quería pedirte que reces por mi familia que está en el cielo y por mis amigos que también se fueron”, dijo el adolescente nigeriano, llamado Osayande.
Los niños italianos de las escuelas de Calabria participan en un programa de integración con sus compañeros extranjeros. Uno de ellos dijo al Papa que los hombres que cierran las puertas a los refugiados son “animales”.
El Pontífice sonrió diciendo: “¡Pero, tú estudiaste Heidegger!”. Luego, explicó que el niño no quería ofender, solo demostrar que las personas “que cierran su corazón” no tienen un “corazón humano, porque no dejan pasar (a los refugiados), tienen un corazón animal, digamos, como bestias que no entienden”, anotó Francisco, según informó Radio Vaticano.
Los infantes escribieron una carta dirigida a los adultos: “Prometemos acogerlos, no importa de dónde vengan (los niños refugiados), sin pensar a su color de piel, si hablan un idioma diferente al nuestro o profesan otra religión, y no considerarlos enemigos peligrosos”.
El tren de línea de las ferroviarias italianas (FS) salió esta mañana a las 6 y llegó a las 11 (hora local) desde Vibo Valentia-Pizzo al Vaticano.
Los niños fueron recibidos por el cardenal Giusseppe Bertello, presidente del Governatorato de la Ciudad del Vaticano y por el cardenal Gianfranco Ravasi, presidente del PCC.