La mesa de diálogo para la Araucanía tuvo su segunda reunión El obispo de Temuco –y facilitador de la mesa de diálogo que se instauró en la Araucanía (Chile) para darle una solución al conflicto mapuche-, Héctor Vargas, confirmó que se contactó con el líder mapuche Héctor Llaitul, referente de la Coordinadora Arauco-Malleco (CAM), quien está evaluando la participación en representación de este grupo indígena.
“Yo conversé con él y le hice ver que existe esta mesa, cuál es el propósito, el objetivo, y si en algún minuto ellos desean venir con una propuesta interesante, razonable, y que pueda ir superando conflictos, al igual que todas las demás instituciones, pueden hacerlo”, expresó Vargas, según reproduce La Tercera.
La figura de Llaitul genera polémica entre diferentes grupos locales debido a que a la entidad que representa se la vincula con presuntos hechos de violencia que hubo en la Araucanía en los últimos tiempos.
Pero precisamente el rol de Vargas en la mesa de diálogo es liderar las gestiones con los diferentes representantes mapuches para que también se sienten a la mesa a conversar.
En ese sentido, Vargas agregó que Llaitul analizará la invitación con el resto de los integrantes de la CAM.
Por otro lado, Vargas indicó que “sería muy positivo” que la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, pueda participar de alguna instancia de la mesa de diálogo.
Durante la segunda reunión de la mesa de diálogo también se decidió crear cuatro subcomisiones: política e historia socio-cultural, desarrollo económico y productivo, reconocimiento y paz social.
En el caso de esta última, recibirá testimonios de víctimas para que propongan soluciones para el término de la violencia, prosigue La Tercera.
La mesa está en marcha
La instancia de diálogo comenzó a funcionar hace dos semanas y este jueves tuvo su segunda reunión.
En la primera instancia se había previsto ampliar la mesa a “más actores” y se reivindicó el deseo de tener un estado “plurinacional con representatividad parlamentaria y con la promoción de la comercialización de los productos originarios de la zona”, indicó La Tercera en aquella oportunidad.
Un conflicto histórico
Desde hace meses varias iglesias católicas y evangélicas fueron quemadas a manos de grupos de radicales encapuchados defensores de la causa mapuche, dentro de un contexto de reclamos históricos en cuanto a la propiedad de la tierra y la libertad de los miembros de este pueblo originario, uno de los más importantes de Chile, que están en prisión.
Este modus operandi ha generado rechazo de varios sectores de Chile, entre ellos la propia Iglesia católica, que aboga por el diálogo como única solución.
En ese sentido, Vargas, que fue designado “facilitador”, había hecho consideraciones de este tipo a la prensa local en varias ocasiones anteriormente.