Es un hecho, ¡la familia real británica sigue creciendo!Aunque desde hace meses existían esto rumores, hoy el Palacio de Kensington lanzó un comunicado oficial al público a través de su cuenta de Twitter para informar que la familia real inglesa tendrá un nuevo miembro.
La noticia se tuvo que revelar antes de lo previsto, dado que la duquesa tuvo que cancelar hoy una visita a un centro infantil de Londres por presentar severas náuseas, ya que sufre -al igual que en sus pasados embarazos con George y Charlotte- de hiperémesis gravídica, un padecimiento que afecta, según varios estudios, al 10% de las mujeres embarazas.
Aunque no se especificó cuántas semanas tiene exactamente, se cree que son entre ocho y doce, ya que se espera que el bebé nazca entre abril y mayo del año que viene.
La reina Isabel II aseguró estar “encantada” con la noticia de su sexto bisnieto, quien es ahora el quinto en línea al trono británico, dejando al Príncipe Harry en el sexto lugar.
El pasado mes de julio, durante su visita a Polonia, William y Kate se mostraron muy enamorados y cómplices cuando les entregaron un pequeño oso de peluche como para un recién nacido. La duquesa le dijo a su esposo entre risas: “Tendremos que tener más bebés”. Y así fue.
Los duques de Cambridge han demostrado ser unos padres amorosos y han querido estar siempre presentes en la vida de sus hijos, más allá de sus labores reales. Por ejemplo Kate, a diferencia de otras mujeres de la realeza, prefirió contar con la ayuda de su madre que la de una enfermera cuando nació su primogénito George y ella misma se encargó de la lactancia; incluso William (que ¿quién no lo recuerda metiendo él mismo la silla de su primogénito en el auto cuando salían del hospital?) renunció a su trabajo para poder acompañarla y ayudarla en los primeros meses.
Sólo cuando los compromisos empezaron a involucrar largos viajes, contrataron a la española María Teresa Turrión como niñera. Sin embargo, Kate y William han dejado claro que su mayor sueño es tener una gran familia feliz y es allí donde reside su mayor compromiso y lealtad.
Asimismo, Kate ha sido muy sincera sobre la maternidad y, aunque confiesa que ha sido una gran bendición, reconoce que a veces ha sido muy difícil porque es como si la mujer “perdiera su identidad”, considerando incluso su posición provilegiada: “Hablar sobre la maternidad como algo maravilloso es genial, pero también necesitamos hablar del estrés y la tensión. Está bien que no nos parezca fácil y pedir ayuda no debería ser visto como signo de debilidad”, dijo a comienzos de este año en un acto de la asociación Best Beginnings, cuya labor es ayudar a madres con problemas de salud mental.
Desde ya han empezado las apuestas sobre cuál será el nombre del nuevo heredero al trono, sonando con fuerza “Alicia” si es niña, y Arturo o Alberto si es varón.