Cientos de personas han marchado en Managua para expresar su repudio a los despidos en los hospitales públicos y en apoyo al personal médico.
El conflicto en Nicaragua se cobró otras víctimas: los médicos que critican al régimen de Daniel Ortega (y su esposa, Rosario Murillo) y que ejercen su técnica a favor de los manifestantes que caen heridos por la represión sandinista (que ya lleva en sus alforjas 317 muertos desde el 18 de abril pasado).
Al menos 25 galenos ha sido echados a la calle, sin mayor explicación, aunque ellos consideran que ha sido una represalia por expresar su discrepancia política con el Gobierno.
Uno de los principales “blancos” del Gobierno ha sido el Hospital Escuela Óscar Danilo Rosales (Heodra) de León, la segunda cuidad de Nicaragua. Ahí han sido cesados diez médicos y 25 miembros del personal sanitario del Heodra.
El despido “grosero, abusivo y sin excusas” ha dejado a la ciudad de León sin especialistas médicos: gastroenterólogos, pediatras, no importa la especialidad. Lo que importa es que hayan criticado al régimen y curado a los manifestantes heridos…
Personal médico del hospital Hedora publicó hace algunos días un comunicado para aplacar el miedo de la población durante las protestas, porque se decía que había órdenes de la ministra de Salud, Sonia Castro, de no atender a los heridos.
Este comunicado, en el que se insistía en que la ética médica obligaba a atender a todo aquel ser humano que lo requiriera, fue causa suficiente para el despido en bloque. Pero no solo en León han ocurrido los ceses fulminantes: también en Jinotepe o en Masaya.
En el Hospital Regional de Jinotepe, ciudad escenario de una de las peores masacres de Ortega, con más de 20 personas asesinadas, fueron despedidos al menos 40 trabajadores de la sanidad pública por atender a los heridos (aunque también atendieron a los heridos del lado del Gobierno).
Sin embargo, como sucedió con los obispos, cientos de personas han marchado en Managua para expresar su repudio a los despidos en los hospitales públicos y en apoyo al personal médico.
En la manifestación –según reporta Carlos Salinas, del periódico español EL PAÍS—“participaron decenas de médicos que exigían que sus colegas se reintegren a sus puestos en los hospitales públicos y hacían un llamamiento para que se respete la dignidad del personal médico y el derecho de los nicaragüenses a recibir atención oportuna”.
Manifestaciones similares se registraron en varias ciudades del país durante la semana y este sábado organizaciones médicas y de la sociedad civil llevan a cabo una marcha en Managua y otras ciudades importantes en apoyo a los trabajadores despedidos por órdenes del Ministerio de Salud.